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Pasión por el aprendizaje continuo

Learning Agility (agilidad de aprendizaje) es clave para poder adaptarnos al cambio tanto a nivel personal como organizacional. La agilidad de aprendizaje se describe como la capacidad y la voluntad de aprender, en gran parte de experimentar y buscar nuevas experiencias. La adaptabilidad es poder tomar esas experiencias de aprendizaje y aplicarlas a desafíos que no hemos enfrentado antes.


Hasta hace poco, el mundo era relativamente predecible. Una persona iba a la escuela secundaria o tal vez a la universidad, aprendía una profesión y para la mayoría de las personas, el aprendizaje se detenía allí. Los individuos prácticamente trabajaban en la misma posición o rol durante la mayor parte de su vida profesional y, como resultado, se valoraban altamente cualidades como la estabilidad, la coherencia y la precisión.


Entonces las cosas comenzaron a cambiar rápidamente y en el siglo XXI comenzamos a describir el mundo como VUCA (Volatile, Uncertain or Unpredictable, Complex, and Ambiguous, por sus siglas en inglés): volátil, incierto o impredecible, complejo y ambiguo.


Este concepto se aplicó al lugar de trabajo, lo que significaba que las personas necesitaban desarrollar un nuevo conjunto de habilidades para tener éxito y lograr un crecimiento personal y profesional en la empresa moderna. Inicialmente, las compañías comenzaron a desarrollar diferentes tipos de capacitación en el aula y programas de desarrollo de liderazgo para sus empleados. Luego, durante los últimos 20 años, se comenzó a poner en práctica el “Modelo 70:20:10”porque comenzamos a comprender que los adultos aprenden mejor haciendo en lugar de sentarse en un aula. En la práctica 70:20:10 significa:


  • el 70% del desarrollo de alguien implica realizar tareas o proyectos desafiantes
  • el 20% está relacionado con programas de desarrollo como coaching o mentoría, y
  • el 10% del aprendizaje consiste en varios tipos de programas de capacitación.


Hoy en día, la agilidad de aprendizaje es una de las dimensiones más importantes que utilizan los líderes para analizar el potencial de alguien para crecer en una organización. Así lo demuestra un artículo sobre liderazgo y trasformación digital, basado en una investigación con 1.700 ejecutivos en más de 90 países, el cual fue publicado en febrero 2022 por Harvard Business School[1].


El estudio pone de manifiesto que el mundo laboral ha cambiado y que necesita que los lideres del mañana – nuestros alumnos en edad escolar hoy – sientan curiosidad activa por todo lo que sucede a su alrededor; se sientan cómodos admitiendo lo que no saben, y estén dispuestos a des-aprender y re-aprender. La escuela ya dejó de ser el lugar donde las calificaciones definen a los individuos, hoy enseniamos para que los alumnos descubran sus fortalezas y debilidades y desarrollen una “mentalidad de crecimiento continua”.


Debemos preparar a nuestros alumnos para la innovación, la cual se desarrolla a partir de la curiosidad, creatividad, pensamiento crítico, resolución de problemas y requiere estilos de aprendizaje activos, en lugar de pasivos. En los colegios Maple Bear, desde una edad temprana, se fomenta el aprendizaje lúdico que favorece las habilidades de innovación. Las actividades de juego, estructuradas y no estructuradas, permiten a los niños aprovechar su curiosidad natural, aprender a través de prueba y error, y explorar nuevas soluciones a los desafíos propuestos.


Asimismo, el trabajo colaborativo entre alumnos de diversos orígenes, distintos estilos de aprendizaje y distintos idiomas también puede fomentar las habilidades de innovación. La agrupación en el aula debe considerar la diversidad en una variedad de factores, que incluyen distintos ritmos de aprendizaje, tipos de inteligencias[2] , y talentos.


Pero para eso, los educadores debemos también ser los primeros en nuestras instituciones educativas en aceptar y abrazar los cambios, aprender sobre las últimas tendencias y buenas prácticas y aprender CON y DE nuestros pares. La creatividad y la curiosidad son recursos vitales en nuestro quehacer áulico y no solo deben ser desarrolladas en nuestros alumnos.


Para que nuestros alumnos sean apasionados por el aprendizaje debemos desafiarlos a ir “más allá de las evaluaciones sumativas y de las calificaciones” y debemos animarnos a abordar proyectos interdisciplinarios y salirnos de nuestra zona de confort. Es tiempo de estar dispuestos a equivocarnos, evaluar nuestras planificaciones con nuestros colegas y reflexionar sobre las mejoras posibles. ¡Necesitamos directivos que sepan acompañarnos y motivarnos mutuamente en este nuevo camino de aprendizaje continuo!


Mag. Natalia Tieso,

Directora – Maple Bear LATAM




[1] Where Can Digital Transformation Take You? Insights from 1,700 Leaders – HBS Working Knowledge

[2] Ver Howard Gardner sobre inteligencias múltiples y Daniel Goleman, sobre inteligencia emocional